Cuando un piojo y una pulga se casan... ¡la fiesta termina con todos los invitados rascándose!

Cuando un piojo y una pulga se casan… ¡la fiesta termina con todos los invitados rascándose!

Por extraño que nos pueda parecer que dos bichos como un piojo y una pulga decidan contraer matrimonio y unir sus vidas para siempre, las canciones populares a veces deciden poner voz a las ideas más peregrinas y a la par simpáticas. Y así hacen que los piojos no sean siempre ese tema incómodo y desagradable.

En este caso, dos insectos parásitos que se alimentan de sangre, un piojo y una pulga, deciden casarse y a su fiesta acuden otros animales que aportan lo que pueden para que se celebre esta unión. Se trata de una canción popular que cuenta con numerosas versiones tanto en España como en Latinoamérica y que se cree que se compuso en el siglo XVIII o principios del XX.

La cantinela es muy simple, con un estribillo pegadizo y un final predecible cuando hay piojos o pulgas en la historia: “no hubo ni un changuito que no se rascó”. Vamos, que la fiesta de la boda acabó con una infestación por pediculosis y picaduras de pulga en todos los invitados, ¡normal!

La artista mexicana Thalía hizo una versión de esta canción que publicó en un disco infantil en 2014 en el que se incluían otras canciones populares.

¡Ya veis que los piojos son protagonistas de múltiples historias!