El contagio de piojos en la piscina es más probable que se produzca por contacto con una cabeza infestada que a través del agua

El contagio de piojos en la piscina es más probable que se produzca por contacto con una cabeza infestada que a través del agua

Campamentos y piscinas serán en unas semanas lugares de encuentro para los niños, sitios en los que divertirse, aprender, conocer nuevos amigos y pasar muchos ratos del verano que está a punto de comenzar. Y, en ocasiones, los campamentos y la piscina también son lugares propicios para que se produzca el contagio de piojos que todos los padres tememos tener que afrontar.

En la piscina propiamente dicha no es muy probable que se pueda producir el contagio a través del agua, pero tampoco es imposible. En contacto con el agua los piojos cierran los espiráculos (orificios a través de los que respiran) y, si la inmersión es larga, incluso pueden entrar en un estado de letargo que les permite sobrevivir. Lo normal es que permanezcan fuertemente aferrados al pelo, aunque si se soltasen podrían llegar a una nueva cabeza y comenzar así una nueva vida en otro huésped del que alimentarse.

Sin embargo, no debemos olvidar que el contagio más normal se produce por el contacto con una cabeza infestada y, en este sentido, la piscina es un espacio tan apropiado como cualquier otro. ¡Quién no ha compartido toalla con un amigo mientras charla, ve un vídeo en el móvil, juega a la videoconsola o lee un libro!

Cómo alejar a los piojos en el campamento de verano

El contagio de piojos en un campamento de verano posiblemente no es mucho más elevado del que se da habitualmente entre los niños durante el año escolar. Tal vez el hecho de que pasen unos días fuera de casa sin que nadie les revise la cabeza, les eche unas gotas de aceite esencial del árbol del té o les peine con la lendrera como medida de prevención sea lo que más influya a la hora de pillar a tiempo un contagio.

Si los niños ya son mayores pueden haber asumido esas tareas como parte de sus obligaciones matinales, pero no debemos dejar de recordarles lo importante que es no compartir objetos personales como peines, gomas del pelo, horquillas, incluso toallas o prendas de ropa como gorras, por ejemplo. Llevar el pelo recogido también es un truco bastante fácil de llevar a cabo para tratar de mantener lejos a estos parásitos y, aunque aprender a hacerse una trenza a uno mismo es más complicado, hacerse una coleta puede ser un buen remedio.

En None On Top te recomendamos que eches unas gotas de aceite esencial del árbol del té en el champú que vayan a utilizar tus hijos durante los días que estén de campamento. De esta forma estarás poniéndoselo un poquito más difícil a los piojos ya que, como te contamos en este artículo, entre sus muchas propiedades este producto natural actúa como preventivo ante el contagio de estos parásitos.

Ya sabemos que a veces las precauciones no bastan y los piojos hacen acto de presencia cuando menos te lo esperas. Por eso te recordamos dos artículos de nuestro blog que pensamos pueden ser de utilidad para la vuelta a casa tras un campamento de verano:
Cómo examinar la cabeza de los niños en busca de piojos, en el que te explicamos nuestro método.
¡SOS, piojos en casa!, por si quieres asegurarte de que no sobreviva ni un piojo entre los objetos personales de tu hijo.

Y aunque los niños tengan pronto vacaciones escolares, en None On Top seguimos al pie del cañón por si nos necesitas para eliminar los piojos de tu familia.