Hace tres años que nació None On Top, un centro para eliminar los piojos y las liendres

Hace tres años que nació None On Top, un centro para eliminar los piojos y las liendres

Este mes estamos de aniversario, nos toca soplar tres velas, los tres años que hace que None On Top nació, convertimos nuestro proyecto personal en una realidad y pasamos a ofrecer a los demás la experiencia que habíamos acumulado eliminando piojos en nuestra propia familia.

En estos tres años hemos seguido aprendiendo mucho, hemos afinado aún más nuestra vista para detectar piojos y la lendrera se ha convertido casi en una extensión de nuestra propia mano. Además del centro en la localidad de Tres Cantos, a None On Top le ha salido un hermano en el barrio de Las Rosas, en Madrid, así que en nuestro tercer cumpleaños la familia se ha hecho más grande.

Los piojos siguen siendo los mismos bichos que cuando eran nuestros hijos los que estaban infestados, pero sin duda resulta mucho más gratificante poder ayudar a otras muchas familias que hoy en día se encuentran con el mismo problema. Y habrá quien seguramente se sorprenderá al saber que este trabajo nos satisface, pues sí, así es.

A pesar del repelús que puedan llegar a causar estos diminutos insectos, a diario vemos la preocupación de los padres, la incomodidad de quienes sufren al tener extraños inquilinos en su cabeza, las mil dudas que surgen alrededor de los piojos por la falta de información veraz y un montón de mitos que persisten y nosotras estamos ahí para echar a los molestos habitantes, aportar unas recomendaciones a quien nos las pida y esclarecer la verdad sobre estos parásitos.

Y cuando un niño le dice a su madre “por favor, por favor, mami, la próxima vez que tenga piojos volvemos aquí”… pues está claro que sobra cualquier otra explicación.

Desde luego que en None On Top no podemos estar más que agradecidas a nuestros clientes desde hace tres años: por su confianza y porque son ellos mismos los que contando su experiencia en nuestro centro nos dan a conocer a más gente.

Tres años no son nada así que hoy brindaremos por seguir añadiendo velas a la tarta.