No sabemos si hay más piojos que antes, pero sí que la vida en la actualidad poco tiene que ver con la de hace unos años.

No sabemos si hay más piojos que antes, pero sí que la vida en la actualidad poco tiene que ver con la de hace unos años.

“Cada vez hay más piojos, antes no había tantos”. Esta es una afirmación que oímos muchas veces a nuestros clientes y nos parece que es una preocupación normal pero en None On Top nos preguntamos si realmente hoy en día hay más piojos que antes. Quizá lo primero sería despejar la duda de a qué antes nos referimos, antes cuando nuestros hijos eran pequeños a finales de los noventa, antes en los años ochenta cuando eran tan comunes como ahora en los centros educativos, antes en los setenta cuando éramos nosotras las alumnas contagiadas…. Simplemente antes.

Conocer la respuesta con exactitud es realmente complicado, si hay más número o no eso no lo sabremos nunca o al menos nosotras no tenemos la solución a esa incógnita, pero sí creemos que hay una serie de circunstancias que se dan en la sociedad actual que tal vez puedan servir a modo de posible explicación.

Hay estudios que han demostrado la resistencia de los piojos ante algunos componentes de los tratamientos pediculicidas haciendo que estos no tengan el efecto esperado. En None On Top hemos sido testigos más de una vez de ello cuando hemos quitado piojos vivos a niños que han recibido un tratamiento en casa el día anterior. Los piojos deberían haber muerto tras la aplicación del compuesto químico, pero estos parásitos están mutando y, lo que hace años era una solución válida, hoy tiene unos resultados cuestionables.

También es cierto que tras la aplicación de cualquier producto pediculicida debería remarcarse como obligatorio pasar la lendrera en los días posteriores. No hay que olvidar que estos productos no tienen ningún efecto dañino sobre las liendres que seguirán su desarrollo normal y se convertirán en piojos, por lo que no habremos terminado con el problema hasta deshacernos de cada uno de esos futuros piojos.

En la actualidad, el tiempo es un bien escaso en las familias. Tanto padres como hijos suelen tener jornadas laborales y escolares muy largas, lo que dificulta enormemente encontrar el momento y el tiempo necesario que requiere pasar la lendrera e inspeccionar la cabeza de tus hijos por si ha habido contagio.

Y a esto tenemos que sumar que la paciencia no es una de las virtudes que se ponen demasiado en práctica en nuestros días. Y en None On Top solemos hacer hincapié en que para una buena revisión en casa, hay que armarse de paciencia para estar seguro de que has mirado cada uno de los mechones de pelo de la preciosa melena de tu hija.

Una y mil veces más repetiremos que llevar el pelo recogido es una sencilla forma de prevención del contagio, más aún hoy en día que debido a los móviles, selfies, vídeoconsolas, tabletas… los niños acercan sus cabezas más que antes favoreciendo que se produzca la infestación.

Llegados a este punto volvemos a hacernos la pregunta del principio y posiblemente nos daremos cuenta de que contestarla sigue siendo igual de complicado. Sin embargo, no podemos eludir que los motivos expuestos no nos hablan tanto de números como de diferencias entre aquel antes y la actualidad.