De momento, parece que el confinamiento no ha hecho desaparecer a los piojos y han sobrevivido en las cabezas que habían infestado antes de la pandemia.

De momento, parece que el confinamiento no ha hecho desaparecer a los piojos y han sobrevivido en las cabezas que habían infestado antes de la pandemia.

Cuando se inició el estado de alarma y con él nuestro aislamiento, en None On Top nos preguntábamos si este sería el ansiado final de los piojos. Sin posibilidades de contacto y, por tanto, de contagio, realizando un efectivo tratamiento a quienes padecieran de pediculosis en esos momentos suponía la situación perfecta para eliminar definitivamente a estos parásitos de nuestra vida.

A través de las llamadas que recibimos solicitando nuestra ayuda en remoto comprobamos que efectivamente había familias que estaban sufriendo la pediculosis encerrados en su casa y con una dificultad añadida al ya de por sí estresante confinamiento por la pandemia sanitaria. Cuando hemos reabierto nuestro centro a principios de mayo hemos sido testigos de que muchos piojos han convivido desde mediados de marzo en las cabezas de nuestros clientes, que han respirado doblemente aliviados al iniciarse la desescalada y poder deshacerse de una vez de estos insectos.

Si el distanciamiento social exigido de 2 metros entre personas que no conviven se llevara a cabo de una forma rigurosa, teniendo en cuenta además que los principales focos de contagio entre la población más propensa, como son las guarderías y los colegios, siguen cerrados, seguiríamos ante un escenario muy poco propicio para el contagio de piojos fuera de la familia, por lo que poder eliminarlos completamente sería todavía factible.

Si esto sucede o no… será algo que comprobaremos en las próximas semanas. Si tu familia se ha visto afectada por esta situación, te recordamos que puedes solicitarnos cita previa y que hemos adoptado todas las medidas higiénico-sanitarias necesarias para desarrollar nuestro trabajo con seguridad.