¡No nos despegamos de estos molestos bichos ni en la playa! Claro, que ellos son muy felices con el calor y la humedad… Y aunque hayas aplicado a la cabeza de tu hijo un tratamiento de farmacia, recuerda que estos no matan las liendres, así que tendrás que ocuparte personalmente y quitarlas una a una. También puedes venir a vernos y hacemos el trabajo por ti. Te garantizamos el resultado.

Bueno, tú te has dado cuenta de que tus hijos tenían ese molesto parásito y has puesto remedio. Pero la mejor amiga de tu hija acaba de llegar de vacaciones, y entre colocar maletas y poner lavadoras, no les ha dado tiempo de nada, así que es muy probable que además de abrazos y aventuras, compartan algo más cuando vuelvan al cole.

Vigila a tus hijos, utiliza algún repelente natural como el árbol de te, y si tienes dudas llámanos o ven a vernos.