Cuando tu hijo te alerta de que tiene piojos, te pones manos a la obra para acabar con la infestación

Cuando tu hijo te alerta de que tiene piojos, te pones manos a la obra para acabar con la infestación

Y cuando no es la nota del colegio la que llega antes es tu hijo quien te hace una afirmación tan contundente que antes de comprobar si es verdad ya te pica a ti todo el cuerpo: “Mamá, tengo piojos”. Sí, lendrera en mano descubres que tu pequeño está en lo cierto y te pones manos a la obra.

Esta vez no se ha librado del contagio a pesar de que pones mucho empeño en seguir unas pautas para prevenir que los piojos lleguen a tu casa. Ni el pelo recogido ni las revisiones periódicas han servido en este caso. Tampoco te habías fijado en que tu hijo se rascaba, aunque el picor ha podido empezar a producirse bastante tiempo después de la infestación. Pues nada, te toca atajar la pediculosis.

Como no es la primera vez que te pasa sabes bien cómo entretener a tu hijo mientras revisas su melena, tienes aceite esencial del árbol de té siempre en casa y una lendrera. Eres de las que cree que el tratamiento tradicional al final es más efectivo, al menos en tu casa no han sido exitosos los productos químicos contra estos parásitos.

Ya sabes también cómo afrontar la limpieza de tu casa por si algún piojo se ha quedado por ahí y pudiera llegar a alguna de la cabeza de tu familia. Aunque no se te pasa por alto que son parásitos y no sobreviven más de 48 lejos de un huésped del que alimentarse.

Y como ante un asunto como los piojos eres responsable y no te da vergüenza alguna informas a toda tu familia y por supuesto al colegio de tu hijo para que todo el mundo pueda tomar medidas ante un posible contagio.

En None On Top te damos un 10 por tu actitud ante la pediculosis.