Los piojos encuentran en nuestras cabezas un abrigo natural contra el frío

Los piojos encuentran en nuestras cabezas un abrigo natural contra el frío

Hay quien cree que el invierno y el frío son un remedio natural para luchar contra los piojos, pero no hay nada más incierto. Mito o no, los parásitos no se guían por un calendario para sobrevivir, las estaciones del año les traen sin cuidado y el frío ni lo notan.

De hecho, nuestra propia cabeza le sirve de calefacción natural ante temperaturas bajas, ¡están muy bien resguardados! Ya hemos comentado alguna vez que donde suelen encontrarse más piojos es en las zonas más cálidas de nuestra cabeza como son la nuca y el área de detrás de las orejas, con más seguridad encontraremos liendres allí. Aunque detestemos a estos bichos tenemos que reconocer que tienen cierta “inteligencia” porque saben dónde será más apropiado que se desarrolle la futura descendencia mientras son todavía un huevo.

Además del mencionado calor natural, está claro que el alimento de estos parásitos está asegurado. Con tan solo morder el cuero cabelludo tendrán un buen festín a su disposición. ¡Qué más se puede pedir! Lo tienen todo: resguardo y comida. Su supervivencia está asegurada… siempre y cuando les dejemos progresar y no atajemos el problema para arruinarles todos sus planes de familia.

La prevención o un tratamiento a tiempo son medidas que no deben dejar de tomarse aunque el invierno esté acechando.