Se dice que los aztecas obsequiaban a su emperador Moctezuma con piojos y así lo atestiguó Hernán Cortés

Se dice que los aztecas obsequiaban a su emperador Moctezuma con piojos y así lo atestiguó Hernán Cortés

Las historias que se cuentan acerca de los piojos son a veces realmente sorprendentes y, en muchos casos, hasta nos parecen increíbles por el rechazo que nos generan estos parásitos en la actualidad. Pero no todas las culturas se han comportado de la misma forma ante estos incómodos huéspedes.

Dicen que los aztecas obsequiaban al emperador Moctezuma con sus piojos y, al parecer, así lo pudo atestiguar Hernán Cortés cuando llegó a México y vio que entre las ofrendas que hacían a su gobernante había bolsas que contenían estos parásitos. A ciencia cierta no podemos saber qué base real tiene esta historia, pero tal vez sucedió así y hubo una cultura que consideraba que los piojos tenían un valor que a día de hoy no contemplamos.

Si esto hubiera sucedido de verdad, cuando el emperador abriera aquellas bolsas lo más probable es que únicamente encontrara un puñado de bichos muertos. No debemos olvidar que los piojos no pueden sobrevivir más de 48 horas fuera de una cabeza humana de la que alimentarse y que necesitan unas condiciones muy concretas para su desarrollo por lo que dudamos mucho de que aquellas extrañas ofrendas fueran una fuente de contagio.

Desde luego en None On Top no creemos que los piojos sean un tesoro o un regalo que hacer a alguien, ¡más bien todo lo contrario!