Los piojos son protagonistas de diferentes obras de arte, como sucede en esta pintura de Murillo.

Los piojos son protagonistas de diferentes obras de arte, como sucede en esta pintura de Murillo.

Que los piojos no es un mal moderno es algo que todos sabemos, del mismo modo que conocemos que el método tradicional para eliminar los piojos ha sido siempre la revisión ocular de la cabeza infestada y su extracción manual. Y si a alguien le surge alguna duda al respecto no tiene más que acudir a los museos donde hay más de una pintura que refleja esta escena, convirtiendo a los piojos en protagonistas en el arte.

Comenzando por nuestro país, uno de nuestros pintores más ilustres retrató en más de una ocasión a una mujer examinando la cabeza de un niño en busca de piojos. Bartolomé Esteban Murillo plasmó una imagen cotidiana de su Sevilla natal y de la España del siglo XVII y, por si alguien dudaba en cuanto a la acción que se estaba desarrollando, tituló su cuadro “Anciana desparasitando a un niño”. Otra escena muy similar la pintó en su cuadro “Cuatro figuras en un escalón”. En ambas obras el niño está tumbado mientras la mujer tiene las manos en su pelo y observa su cabello detenidamente. En la segunda pintura mencionada, la señora lleva puestos unos anteojos a modo de lupa, para poder ver mejor los posibles parásitos.

Pintores holandeses y belgas también pusieron de manifiesto en sus cuadros una práctica habitual en las familias de su época. Pieter de Hooch, en su cuadro “Tareas maternales”, representó a una niña con la cabeza en el regazo de su madre mientras esta le examina cuidadosamente el pelo. Por su parte, Jan Siberechts pintó “Corral de granja” una escena cotidiana en una granja en la que, entre otras personas, se puede ver a una mujer con la mirada y las manos en la cabeza de un niño. Y Adriaen van Ostade dejó patente en su pintura que los piojos no eran solo algo que afectaba a los niños, sino que también los adultos sufrían pediculosis. El título de la obra “Anciana despiojando a un hombre” describe precisamente lo que se ve en el lienzo, un adulto al que examina el pelo una mujer.

Para terminar, te mostraremos una pintura que tiene un especial interés y una diferencia clara con las otras que hemos mencionado. La escena que representó Adriaen Brower en su obra “El peinado” es muy semejante a las anteriores, en este caso es un hombre el encargado de revisar el pelo de otro hombre. Lo que destaca en este cuadro es que se muestra una lendrera, un utensilio que ya era una herramienta muy útil en la eliminación de piojos y liendres. Además, si quieres ver esta obra en persona lo tienes fácil ya que está en el Museo del Prado, en Madrid.

Como bien sabes, en None On Top no nos dedicamos a la pintura, lo nuestro es eliminar piojos y liendres con el método tradicional que se refleja en estos cuadros y ayudadas por la lendrera y poco más. Si nos necesitas, ¡pídenos cita!