Los piojos se están volviendo resistentes a algunos compuestos químicos incluidos en los productos pediculicidas

Los piojos se están volviendo resistentes a algunos compuestos químicos incluidos en los productos pediculicidas

Los temidos piojos se están convirtiendo en el villano de cualquier película de súper héroes, cuando el bueno parece haber encontrado la forma de deshacerse de él y conseguir que deje de hacer el mal, el villano se vuelve más fuerte y se hace resistente a sus ataques. Nuestro villano no mide más de 3 milímetros, ¡pero da mucha guerra!

Un reciente estudio de la Universidad de Illiniois, en Estados Unidos, ha comprobado que los piojos se están volviendo resistentes a la permetrina, uno de los principales compuestos químicos que contienen los tratamientos más conocidos para acabar con estos parásitos. Estudiaron piojos de 30 estados diferentes y descubrieron que en 25 de ellos habían desarrollado mutaciones genéticas que los hacían más resistentes frente a la permetrina.

El médico que ha dirigido esta investigación, Kyong Yoon, explicó en la rueda de prensa de presentación de este estudio que “104 de las 109 poblaciones de piojos estudiadas tenían fuertes mutaciones genéticas”.

Noticias como esta corroboran lo que nosotras ya habíamos comprobado en persona hace tiempo respecto al uso de determinados tratamientos que no son lo exitosos que debieran porque estos pequeños villanos han desarrollado resistencias a determinados productos químicos que hacen más difícil que nos podamos deshacer de ellos utilizando esos productos.

Por este y otros muchos motivos, en None On Top nos decantamos por un método tradicional y natural como es utilizar la lendrera, aceite esencial del árbol del té y unas buenas dosis de paciencia para asegurarnos de que no dejamos ni un piojo o liendre en la cabeza infestada, revisando minuciosamente cada mechón.

Si los piojos son los villanos resistentes a nuestras fórmulas para acabar con ellos, nosotros somos los súper héroes que tenemos un peine mágico con el que conseguimos derrotarlos, una simple herramienta que en este caso es nuestra mejor arma.