Asociar las rastas con los piojos es un gran error. Estos parásitos no entienden de peinados.

Asociar las rastas con los piojos es un gran error. Estos parásitos no entienden de peinados.

Recientemente se ha producido una sonora polémica debida a las declaraciones de una conocida política que relacionaba las rastas con los piojos. Si eres un lector habitual de nuestro blog, sabes de sobra que tal asociación es incorrecta pero desde None On Top nos vemos en la obligación de recordar algunos puntos importantes sobre estos parásitos que poco entienden de peinados.

Pues sí, los piojos pueden vivir en nuestro pelo independientemente de su longitud y del peinado que hayamos escogido. Son parásitos que se alimentan de nuestra sangre a través del cuero cabelludo y que en nuestra cabeza encuentran las condiciones idóneas para su supervivencia.

Conocer a estos pequeños insectos es vital para no caer en afirmaciones erróneas y seguir extendiendo el mito sobre ellos. Los piojos no tienen alas, por lo tanto no vuelan, y tampoco saltan lo que obliga a que el contagio sea por contacto directo con una cabeza infestada.

A pesar de que son muy pequeños, apenas 3 milímetros, se mueven con bastante rapidez en nuestro pelo y eso favorece que pasen de una cabeza a otra si estas están pegadas. ¡De ahí la alerta surgida en relación con los selfies!

Como son parásitos, los piojos necesitan de su huésped para poder sobrevivir y no viven más de 48 horas fuera de nuestra cabeza.

Hay también otra creencia popular sobre los piojos que los relaciona con tener el pelo sucio. Sin embargo, no es una condición necesaria para ellos, viven tan a gusto en nuestro pelo que poco les importa la higiene y, de hecho, la mayoría de los contagios se suceden entre personas bien aseadas.

Y es que también es necesario saber que estos incómodos parásitos no desaparecen con un simple lavado de nuestra cabeza, ¡ni siquiera lavándote el pelo cada día! Bajo el agua, los piojos se aferran fuertemente al pelo y cierran los orificios a través de los que respiran, los espiráculos, y hasta resisten inmersiones largas al entrar en estado de letargo. Por lo tanto, incluso manteniendo una higiene correcta nadie está a salvo de tener pediculosis.

Tal vez, con estos puntos claros, determinadas afirmaciones sobre los piojos no se producirían, ya que solo consiguen mantener los bulos que habría que erradicar.

Si sigues teniendo alguna duda, ¡llámanos y contestaremos a tus preguntas!