Igual que las flores desprenden un olor, también nosotros tenemos un olor corporal determinado que a veces atrae a los piojos

Igual que las flores desprenden un olor, también nosotros tenemos un olor corporal determinado que a veces atrae a los piojos

Seguro que si has padecido piojos en más de una ocasión te habrás hecho esta pregunta: ¿por qué atraigo a los piojos? Esta duda surge sobre todo cuando tus familiares más cercanos o tus amigos no se contagian con tanta facilidad como tú o simplemente nunca han padecido pediculosis, incluso conviviendo contigo mientras sufrías una infestación.

Tu pregunta no es nada extraña y la respuesta se encuentra en tu olor corporal. Los piojos se sienten atraídos por el olor humano y encuentran en nuestras cabezas el medio idóneo para alimentarse de nuestra sangre, pero es cierto que hay determinadas personas que son más propensas al contagio porque desprenden un olor más atractivo para estos parásitos.

Podemos relacionar este hecho fácilmente con las picaduras de los mosquitos. Hay gente a la que literalmente se la comen viva los mosquitos y sin embargo alguien a su lado puede estar disfrutando perfectamente de una tarde de verano sin haberse enterado de que había mosquitos a su alrededor. En ambos casos se trata de una cuestión hormonal.

Tanto es así, que en None On Top hemos visto casos de niñas que durante su etapa infantil sufrían pediculosis con bastante recurrencia y, sin embargo, cuando han llegado a la pubertad han dejado de contagiarse. Sus cambios hormonales han hecho que variara su olor corporal y que ya no resultaran agradables a los piojos.

Por eso camuflar nuestro olor corporal con ciertos productos naturales que repelen a los piojos puede ser un remedio para mantener alejados a los piojos de nuestra cabeza y evitar así que les resultemos atractivos. El aceite esencial del árbol del té es nuestra mayor recomendación.