Observa con atención estos pequeños bichos por si un día los ves en la cabeza de tus hijos

Observa con atención estos pequeños bichos por si un día los ves en la cabeza de tus hijos

Imaginamos que tu respuesta más inmediata será un no rotundo. ¿Quién quiere ver un bicho que nos resulta tan desagradable? Pues tendrás parte de razón, pero tal vez te ayude a identificarlo sin dudar el día que creas que hay un caso de pediculosis en tu familia. Y si es así… ¡tendrás que verlo igual!

Venga, échale un vistazo sin pudor a la foto que acompaña este artículo. Esos cuatro bichitos que se ven son piojos recién extraídos de una cabeza de un niño al que le hicimos un tratamiento en None On Top. Fíjate especialmente en el que hemos señalado con una flecha roja porque es el que mejor se ve.

Aunque en esta foto no se aprecie su tamaño, los piojos adultos no miden más de 4 milímetros y tienen un color gris claro o parduzco. Tienen seis patas que terminan en una garra con la que el piojo se aferra al pelo y que hacen imposible que puedan saltar.

Como puedes ver con claridad, los piojos no tienen alas, así que tampoco vuelan de cabeza en cabeza. El contagio se produce por contacto directo con una cabeza infestada, porque aunque tengan un tamaño tan pequeño y unas patas cortas son muy hábiles desplazándose a través del pelo.

Resulta imposible verle la boca con la que se alimenta de nuestra sangre a través del cuero cabelludo, tiene la capacidad de perforarlo y chupar. La sustancia que inoculan los piojos en cada mordisco es la que hace que se produzca el picor en la cabeza.

Ya ves, así de simples son estos parásitos que nos traen de cabeza. Sabemos que llevas un rato con una sensación horrible de picazón en todo el cuerpo, es normal, nos pasa a todos las primeras veces que vemos un piojo tan de cerca.

En None On Top ya nos hemos acostumbrado a mirar a estos parásitos. Si tú no te atreves, deja tu cabeza en nuestras manos.