¡Piojos en casa, socorro!

¡Piojos en casa, socorro!

Si a pesar de haber tomado todas las precauciones del mundo, un buen día descubres que tu hijo se rasca la cabeza y tras un vistazo rápido confirmas lo que temías, ha llegado el momento de tomar medidas. Aplicar un tratamiento al niño es prioritario, pero hay una serie de cosas que es necesario tener en cuenta para evitar el contagio de nuevo.

En None On Top tenemos una lista de recomendaciones que nosotras mismas hemos tenido que llevar a cabo en nuestras casas cuando hemos sufrido piojos. Consideramos que es importante llevarlas a cabo para asegurarnos de que hemos echado al incómodo insecto de nuestra casa y evitar el contagio de cualquier otro miembro de la familia o de una visita.

Estas son las pautas que debemos seguir:

– Revisar al resto de los miembros de la familia. Ya sabes que el contagio es por contacto directo con la cabeza infestada o por compartir prendas, toallas, peines, horquillas, almohadas, sofá… por lo que quizá algún otro niño o un padre puede tener también piojos.

– Avisar al centro educativo. Es más que necesario comunicarlo al colegio o guardería para que se avise al resto de padres y comprueben si los compañeros de nuestro hijo han sido contagiados. Así, si todos al mismo tiempo se realizan un tratamiento estaremos alejando la posibilidad de una reinfestación.

– Limpiar la casa a fondo. Si pasamos el aspirador concienzudamente por toda la casa, incluyendo la aspiración de los sofás, cojines o almohadas, nos podremos deshacer de aquellos piojos que se puedan haber quedado fuera de la cabeza de nuestro hijo. En este artículo te contamos cómo son los piojos y que tienen la capacidad de vivir hasta 48 horas fuera de un huésped.

– Lavar a 60º la ropa. Sábanas, toallas, mantas si es posible.

– Guardar objetos en bolsas de plástico. Un buen truco es meter en bolsas de plástico cerradas durante dos días aquellos objetos susceptibles de alojar algún piojo como peluches, o los artículos del pelo como horquillas, gomas del pelo, diademas, pinzas, o cualquier otra cosa que se os ocurra. Los piojos morirán a los dos días de no poder alimentarse, por lo que les estaremos poniendo las cosas muy complicadas para sobrevivir.

– Peines en un barreño con amoniaco. Si queremos desinfestar los peines con más rapidez para poder usarlos en cuanto los necesitemos, podemos meterlos en un barreño con agua y un chorro de amoniaco durante una hora o dos y luego lavarlo bajo el grifo.

¿Hay algún truco que nos hemos dejado en el tintero? ¿Qué has hecho tú cuando has tenido un problema con los piojos para desinfestar tu casa? ¡Cuéntanoslo y así lo sumaremos a nuestra lista! En este asunto de los piojos, aprendemos juntos.