Estamos seguras de que no quieres vivir el día de la marmota con los piojos.

Estamos seguras de que no quieres vivir el día de la marmota con los piojos.

Hoy, 2 de febrero, es el día de la marmota. Se trata de una fiesta que se celebra en Estados Unidos y Canadá para predecir el final del invierno según el comportamiento de la marmota al salir de su hibernación. Pero habitualmente cuando pensamos en este día nos viene a la cabeza la película ‘Atrapado en el tiempo’ protagonizada por Bill Murray en la que este día se repite una y otra vez.

Si este es tu caso con los piojos, hay que acabar con el bucle infinito y reflexionar sobre qué está pasando para que esta situación no termine. Para ello es importante saber, y repetir una vez más, que los piojos se contagian por contacto directo con una cabeza infestada. Estos parásitos ni saltan ni vuelan, pero llegarán a tu pelo sin problema si te acercas a otra cabeza que esté sufriendo pediculosis.

Teniendo esto en mente debes ser consciente de que no valdrá solo con eliminar los piojos de tu hijo, sino que también deberás revisar al resto de la familia porque hay muchas posibilidades de que os hayáis contagiado. Y no solo vosotros, todo aquel que haya estado en contacto con tu familiar debe ser informado para que tome sus precauciones y descubra si se ha convertido a su vez en un foco de contagio.

Y en este punto es donde nos equivocamos y lo que hace que el bucle se repita una y otra vez. Nos da una vergüenza horrorosa contárselo a la familia, a los amigos y ya no digamos al centro educativo o los compañeros de trabajo. Y no nos damos cuenta de lo principal: estamos expuestos a contagiarnos de nuevo a través de esos allegados a los que no hemos avisado y a los que hemos podido contagiar nosotros mismos.

Y así vivimos en el día de la marmota una y otra vez. Acabamos con la pediculosis en nuestra casa y la calma dura lo que tarda en llegar otro piojo de aquel amigo con el que estuvimos la semana pasada y que no era consciente de que podía haberse contagiado.

A cualquiera se le ocurre la solución a este círculo vicioso. ¿La ponemos en práctica?