Nunca un mes de septiembre significó una vuelta a la rutina tan particular

Nunca un mes de septiembre significó una vuelta a la rutina tan particular

Nunca un septiembre fue tan extraño como este al que nos enfrentamos. Volvemos a cierta rutina, pero de una forma tan diferente a la que estamos acostumbrados que casi nos cuesta pensar que es septiembre, inicio del curso escolar, fin de vacaciones y del verano y la llegada de eso que, hasta ahora, llamábamos “rutina”.

Las circunstancias tan excepcionales que vivimos han hecho que casi nos hayamos olvidado de los piojos y el gran engorro que suponen, ante una amenaza de las dimensiones del Covid-19. Pero con la vuelta a las aulas, creemos conveniente recuperar ciertos hábitos relacionados con la prevención de la pediculosis que ayuden a mantener alejados los piojos, más aún en un momento tan delicado como el que vivimos en la actualidad.

La recomendación de mantener una distancia de seguridad de al menos un metro y medio que se ha instaurado con la llegada de la pandemia a nuestra vida debería ser garantía suficiente para evitar el contagio de piojos. Si estás libre de ellos y no tienes contacto con otra cabeza infestada tendrás menos posibilidades de contagiarte de piojos, siempre y cuando no compartas tampoco objetos personales en contacto con el pelo (horquillas, diademas, peines, capuchas, toallas, cascos, almohadas).

En cualquier caso, debes continuar con el peinado diario con lendrera para asegurarte de que no hay ningún piojo o liendre en tu cabello o el de tu familia; uso de repelentes naturales para ahuyentarlos y llevar el pelo recogido para dificultar el contagio.

Esperamos que en esta “vuelta a la rutina” los piojos no formen parte de tus preocupaciones y recuerda que estamos aquí para ayudarte si no puedes librarte de ellos.